Bienvenidos a una nueva vídeorreseña de un juego que, la verdad, tenía mucho interés en él desde el momento que había jugado a la versión anterior y me enteré de que salía esta nueva versión. Estamos hablando de que ya había jugado a "FateFlip: Náufrago" y me enteré de que salía este juego. Y dije: "Esto, si puedo, que se venga para casa".
Continuamos con la campaña de esta expansión. Y vamos con el episodio tres, capítulo tres. Eh, bueno... sí, esto voy a dejarlo en el suelo. No sé si podremos completar el capítulo. En principio son poquitas cartas pero, como os decía en el capítulo anterior, posiblemente después tenga que irme; así que lo no sé. Y yo creo que ya está.
Nueva partida de este juego. Capítulo dos: continuamos lo que dejamos a medias. Vale, se escucha. Pues lo dicho, continuamos el capítulo dos. Os recuerdo que encontramos ahí a un señor al que queríamos ayudar, entre otras cosas porque sospecho que si no lo ayudamos, el señor éste de cuatro brazos no nos va a querer ayudar.
Al final, sí vamos a jugar a este juego. No sé si vamos a poder completar el capítulo; pero es que... bueno, lo que estaba haciendo está fermentando: hay una cosa que dura cuarenta y ocho horas de fermentación, pensaba que era menos... yo, en mi flipancia, pues pensaba que me daba tiempo a hacerlo hoy.
Perdonadme, es que no consigo encajar la silla donde antes la tenía puesta. ¿Por qué está tan alto? A lo mejor... espérate. Ahora me escucho bajo. Bueno, da igual. El problema de esta caja es que son dos expansiones; así que vamos a jugar a la que aconsejan según el propio diario de exploración; que juguemos después de la aventura básica.
Estoy cabreado: me revienta la tecnología. He tenido que cambiar el móvil, porque estaba intentando escuchar el directo desde el móvil y no me detectaba... mira que va enchufado: pues no me detectaba el casco; y cuando ha detectado el caso, he parado el directo, he vuelto a enchufarlo, he vuelto a poner el directo... y ahora no cargaba.
Bienvenidos a un nuevo directillo de este juego. Continuamos con esta campañita: tercer capítulo... Y está todo descentrado, magnífico... Bueno, pues capítulo tres. Y aquí tengo... vamos a usar la carta esta lógicamente para ir tapando las opciones de abajo; para que no se vean o para que no os hagáis spoiler.
Vamos a continuar con la campañita. Lo intenté... lo que pasa es que yo creo que el casco me estaba troleando porque he escuchado el directo que empezamos ayer y se escuchaba con trabas y se escucha perfecto. O sea, en esos momentos en los que yo digo: "Mmm... está fallando". Se escuchaba perfecto. Lo que pasa es que la persona que había viendo el directo pues no quería escribir.
Bienvenidos a un nuevo directillo. A ver si se escucha... parece que sí. Eso, nuevo directillo. A ver, un momento. De esto, modo campaña de este juego... bueno, modo campaña... historia... no sé: como tiene capítulos, vamos a decir que vamos a jugar a modo campaña. No es que tenga partida suelta ni nada. Ya jugamos anteriormente a "FateFlip: Naufrago".
Aquí estamos con este juego. No sé si conocéis este juego: es un juego de piececitas y ya está, no tiene tablero. Es solamente para dos jugadores, pero hay diferentes formatos para jugarlo por ahí en modo solitario. Os dejaré abajo, en la pestañita de información, si me acuerdo, el sitio donde yo he sacado esta modalidad: me gusta bastante.
En esta ocasión vamos a hablar de este señor juego. Nunca me acuerdo del nombre del juego: para mí es el juego del submarino. Y es un juego que creo que os lo enseñé en su día, pero no os he hecho partida y seguro no os he hecho reseña. No tiene solitario oficial, pero creo que la última caja sí tiene alguna variante. Ésta no es la última exactamente.
Básicamente me ha pasado que he estado jugando con un diferencial bastante importante. Y es que yo estaba avanzando con estos dados, que el máximo es tres; y estaba haciendo que el bot (con el que vamos a jugar) avanzase con los míos, que el máximo es seis. Así que el boto podía avanzar un doce y yo lo máximo era un seis. Imposible superarlo, lógicamente.
Bienvenidos a una nueva videorreseña. Y en esta ocasión vamos a hablar sobre este juego. Esto me lo pillé a través de una página de segunda mano. Existía la opción de pillarse esto y un pack de tres libros como éste... me alegro de no haberlo pillado porque no es un producto para mí. ¿Está bien la idea? Sí. Bueno, es un juego de tipo "escape room".
En esta ocasión vamos a hablar de un juego que, realmente yo cuando lo recibí, debido al trato que la editorial había hecho para con los mecenas... que nos había hecho un rescate del juego... que después de haberlo pagado todo, haber pagado incluso en el envío, nos dijeron: oye, tenéis que volver a pagar el envío: y si no lo pagáis, no lo recibís.
No sé si habéis visto que he lanzado el directo antes. Lo que pasa es que al final... lo típico que pasa: he comido y pensaba... bueno, como y lanzo el directo. Pues hoy tenía que hablar con mi hermana para una cosita; se supone que iba a llamar después del trabajo ella sale en torno a las dos o las tres. Pues, ¿cuándo ha llamado? Justo cuando voy a hacer el directo.
¡Ciudadanos de Gotham...! Había que hacer la tontería, ¿no? Mira, se escucha bien. A ver... me habéis pedido hace ya tiempo... Vamos a dejar esto por ahí haciendo el tonto... Me habéis pedido hace tiempo que hiciera esto. Este año, me apareció un comentario y dije: ¿Qué leches? Pues en Halloween vamos a liarnos la manta a la cabeza y a ver qué sale.
Bienvenidos a una nueva videorreseña. En esta ocasión, una regrabada; por una sencilla razón: que ya la había hecho en su momento, pero no sé dónde la había metido. Y por culpa de haber estado buscándola, pues al final os he retrasado un poquito el tema de las reseñas. Pero tampoco creo que os importe, ¿no? En este caso, pues vamos a hablar de este juego.
Vamos a echar una partida a este juego. Normalmente no os enseñaría esto, pero este juego es una pasada. Lo jugué en su día, por eso no lo vendí. Y, pese a necesitar aplicación, no siempre tienes que jugar con aplicación. De hecho, vamos a jugar sin aplicación en modo solitario... que no tiene solitario, pero encontré una manera.
Bienvenidos a una nueva videorreseña de un juego que, bueno... era mi némesis dentro de la ludoteca: estaba ahí metido y no había manera de sacarlo. Ha sido... no sé cuánto tiempo llevará metido en la ludoteca sin haberse usado. Sí lo había abierto, pero no lo había usado porque era verlo y recordar la basura de gestión y el malhacer de la editorial.
Bienvenidos a una nueva videorreseña. Y en esta ocasión vamos con un juego de éstos que me han cedido: estamos hablando de este juego. Tengo que decir que es un juego que a mí me ha gustado mucho; pero no creo que sea para todo el mundo: tiene un gran lastre que es el precio. Lo digo porque a nivel componentes tiene una sobreproducción bastante contundente.
Bienvenidos a una nueva vídeorreseña. Y sí, ¿qué pasaría si un vampiro saliese en mitad del día aquí en Sevilla? Pues sí, que saldría chorreando. Pues eso es exactamente lo que estamos viviendo. Vamos a reseñar este juego. Básicamente es un juego que funciona bajo el sistema Teburu: un aparatito que convierte el juego de mesa en una consola.
Por fin con esta locura del señor... ¿Por qué se escucha tan mal? No ha sido el micrófono, ¿no? Eso, nueva locura: este juego. Vamos a jugarlo en modo solitario, que no tiene. Pero siempre hay fans por ahí que les gusta trabajar de gratis; y, en este caso, es lo que tenemos: una versión de fan, ¿vale? Básicamente, para prepararlo en solitario, sería como con dos jugadores.
En esta ocasión vamos a hablar (espera que le quito la tapa para no levantarlo) de este juego. Tengo que decir que estamos con la versión ésta, que es co-creación de dos editoriales; que hay una nueva, que no sé cuando llegará a tienda... pero va a cambiar, creo, un poco con respecto a ésta: porque va a tener algo más de componentes.
Ostras... no sé si está muy alto o son mis cascos que han subido el volumen... Pero bueno, a ver... Ya hemos jugado a esto en modo solitario, sí. Pero era el modo solitario oficial y a mí no me termina de convencer. Osea, me gusta... la primera partida que le pegué antes del directo me gustó muchísimo porque salió todo a pedir de boca: perdí, pero salió bien.