En este juego nos vamos a encontrar un juego abstracto. La temática o la premisa del juego es que vamos a ir cogiendo pinturas de un tablero central y las vamos a convertir en preciosas creaciones en un pergamino que se llama emakimono. En el vídeo os voy a hacer un tutorial y al final os voy a decir qué me ha parecido.
Es un juego que ya cuenta con unos cuantos años, ¿vale? Pero que llega ahora en esta edición en castellano y que creo que es una oportunidad perfecta para traer un juego pues bastante particular; ya que es un juego súper sencillo (vais a ver que esto se explica en cinco minutos o menos), pero que luego tiene mucha enjundia y mucha mala leche.
Este juego es un juego bastante particular; ya que, bueno, estáis viendo aquí la portada y pensaréis que es un juego de carreras, pero realmente no es así. De forma simplificada, es un juego de puntos de victoria: el jugador que más puntos de victoria tenga al final de la partida será el que gane. Y temáticamente lo que tendremos que hacer será como ir planificando las rutas.
Tenemos un nuevo vídeo en el canal. Os traigo la última y más reciente novedad de su editorial. Es un jueguito de bazas, que ya sabéis que no es de los favoritos del canal. ¡Pero ojo, porque éste ha ido ascendiendo hasta bastante alto dentro de los jueguitos de bazas! Y no me séis lloricas, que os lo explico en un par de minutos. Es un juego de bazas que se va a jugar en cuatro rondas.
Escocía, hace mucho tiempo. La niebla se disipa sobre las colinas de las tierras altas. Un rayo de sol atraviesa las nubes y baña con una luz mística el antiguo lugar de reunión de los clanes. Los pueblos libres de las tierras altas han venido hasta aquí desde todos los rincones para dilucidar su futuro. Tras ocupar sus lugares siguiendo las antiguas tradiciones, los jefes de clan comienzan el proceso de reclutamiento.
Nos encontramos ante un juego de bazas; con la peculiaridad de que, aparte de ser muy bonito (mirad que bonita es ya incluso la caja), es un juego que se juega por equipos. Al final de las cuatro rondas que dura la partida, sólo va a haber un ganador, porque los equipos pueden ir variando a lo largo de cada una de esas cuatro rondas.
Imaginaos El Paso a finales del siglo XIX. La ciudad del sol se convirtió de buenas a primeras en el epicentro del viejo oeste gracias a que nada menos que cinco compañías ferroviarias apostaron por conectarla con el mundo. En aquella época era una locura, ganaderos de todo Texas y México llegaban a la ciudad trayendo inmensas caravanas de ganado para venderlo.
Un juego cooperativo en donde tendremos que enfrentarnos a un horror cósmico. Y bueno, pues lo dicho, es un prototipo, ¿vale? Así que las calidades que veis aquí (que para mí ya son bastante aceptables) pues van a ser mejores en la producción final, evidentemente. Y bueno, no sé si habrá algún cambio en cuanto a las reglas se refiere.
El rey ha convocado una carrera por su cumpleaños. El premio: comer gratis en el banquete real, ¡y al último se lo comerá el dragón Manolo! Un juego de carreras fantástico en el que nuestro objetivo es muy sencillo: llegar lo más cerca posible del banquete antes que los demás. Pero que nadie piense que esto es simplemente tirar dados y avanzar.
Os vengo a hablar de este juego. Un juego de bazas ágil donde en cada una de las dos rondas jugarás un diferente número de colores de cartas para tratar de ganar o perder. Hasta donde yo sé, no ha salido en español. Y estamos ante un jueguecito de estos de bazas con giro; de esos juegos que tanto me gustan a mí últimamente. En el vídeo os voy a contar cómo se juega.
En una colonia de pingüinos, siempre hay uno que se lanza primero al mar para buscar comida. Ese es el primer pingüino. Los demás lo siguen sin pensárselo. Pero... cuando no hay suficiente comida para todos, sólo el último pingüino que consiga mantener el pez en su poder podrá comérselo. No sueltes y pez. Forcejea. Resiste. ¡Sé el último pingüino!
Os vengo a hablar de la segunda edición de este juego. En este juego tomaremos el papel de excursionistas que vamos a ir visitando diferentes parques naturales de Estados Unidos durante tres rondas determinadas por la primavera, el verano y el otoño. Al final de estas tres rondas, el jugador que más puntos de victoria tenga (que más partes haya visitado y mejores fotos haya hecho) será el ganador.
Viajamos al Caribe de finales del siglo XVII. Un lugar en el que podíamos optar por currárnoslo un poco y tratar de labrarnos una vida honorable y honrosa a base de sudor y curro. Pero, echando cuentas, éstas no nos salen; así que dejamos a un lado los buenos modales para convertirnos en canallas piratas, quienes surcan el mar buscando gloria rápida, saqueando islas y enterrando tesoros.
No estamos ante un nuevo juego al uso, sino ante una nueva edición que cuenta con algunas mejoras con respecto a la edición original; pero sigue siendo el mismo juego y manteniendo la misma esencia. Lo cual es una gran noticia porque estamos ante uno de los juegos de mesa que muchas personas (ncluido yo) te diremos que siempre tiene que estar en cualquier ludoteca.
Bienvenidos y bienvenidas al certamen artístico más inusual del momento. Aquí no se premia la técnica, ni la belleza... sino la astucia. Las reglas son simples: cada participante elige un icono, lo dibuja... y lo camufla. El reto: que nadie lo descubra. Pero cuidado, todo sucede en un abrir y cerrar de ojos. Sólo quienes dominen el verdadero arte de camuflar, y el del observar, podrán alzarse con la victoria.
Es un juego que comparte universo con "Paleo", otro juego cooperativo bastante complicado; pero en este caso no tiene nada que ver con ese juego más allá de la propia... bueno, ambientanción: ya que estamos en la prehistoria. También es cooperativo, como el "Paleo"; pero en este caso, ya os digo, la mecánica principal sería la memoria.
Hace mucho, mucho tiempo, se erigió un impresionante palacio en plena selva: el Monkey Palace. Pero con los años, el palacio acabó abandonado... ¡hasta ahora! En este juego tendremos que construir las mejores escaleras para reconstruir el palacio y conseguir tantas bananas como sea posible.
Nos encontramos ante un juego de cartas. Deciros que, hasta donde yo sé, el juego no está en español; aunque más allá del reglamento es independiente del idioma. ¿Y qué nos propone este juego? Pues, como os decía, un juego de bazas donde vamos a ir jugando ciertas cartas con la intención de llevarnos bazas. No es necesario que adivinemos cuántas.
Vamos a jugar una partida al modo campaña de este juego. SI queréis acompañarnos en el primer capítulo, quedaos por aquí. Como os decía en la introducción, vamos a jugar una partidita al modo campaña de este jueguecito que me apetecía volver a sacar para que lo vierais; porque van a abrir la tercera campaña, la tercera temporada.
Este juego es probablemente una de las sorpresas lúdicas más inesperadas de los últimos meses. Antes de entrar en detalle, os explico por encima cómo funciona el juego. Representaremos a un partido político en la carrera electoral en Corea del Sur en pleno siglo XXI. Se acercan las elecciones y debemos preparar la mejor campaña posible para ganar las elecciones.
El juego, hasta donde yo sé, no está en castellano; pero el juego, más allá del reglamento, es completamente independiente del idioma. En este vídeo os voy a contar un poquito cómo funciona, sin llegar a ser un tutorial; para que al final del mismo, daros mis impresiones sobre este juego, para que vosotros podáis decidir si el juego os interesa.
Tendréis que demostrar que sois capaces de trabajar en equipo... ¡incluso a miles de metros de altura! En este juego nos ponemos al mando de un avión comercial. Un jugador será el piloto y el otro el copiloto, y juntos tendréis que coordinaros para conseguir aterrizar el avión con éxito. ¡Un pequeño error puede acabar en desastre!
Un juego que, como veis, es exclusivo para dos; pero que cuenta también con modo cooperativo y modo en solitario. Os voy a enseñar a jugar lo que sería la versión básica; que luego, pues el cooperativo vais a ver que es un pequeño añadido y poco más, ¿vale? Bastante sencillito. Es un juego que, al final de la partida, va a ganar el jugador que más puntos de victoria tenga.
Hablamos de un "party game" de preguntas y apuestas numéricas en el que el objetivo es muy sencillo: acumular el menor número posible de puntos de ganso. Cada partida se convierte en una sucesión de estimaciones, faroles y retos constantes en los que nunca estás del todo seguro de si el rival sabe la respuesta.