Éste es un juego de subastas de tres a cinco jugadores que a lo largo de cuatro rondas competirán por convertirse en el marchante de arte más rico. Para ello cada jugador tendrá en su mano cartas con diferentes obras de arte de varios artistas, entonces por turnos deben subastar una de sus cartas, hay un total de cinco tipos de subastas diferentes.
Durante el transcurso de la partida en gran medida los jugadores actuarán para el bien común, pero que en el desenlace final solamente puede ganar uno. Primero de todo quiero decir que es un juego súper temático, a mi parecer plasma muy bien la idea de ser un náufrago y todas las acciones para sobrevivir y conseguir salir de la isla deben de ir en consecuencia.
El juego se compone de un tablero común y de un grupo de losetas hexagonales para los diferentes ejércitos, un total de cuatro, y éste es uno de los puntos fuertes del juego: cada ejercito es totalmente distinto. Así que para ganar la partida uno deberá de adaptar su estilo de juego al propio ejército como contra el que está jugando.
Nuestro objetivo será el de conseguir alzarnos con el dominio de la ciudad en una lucha constante mediante nuestros capos y secuaces contra las demás familias para tomar el control de los negocios y barrios emblemáticos de Nueva York. Pero lograr nuestro objetivo de ser la familia más poderosa de todas no será fácil.
Es un juego de tipo "roll & write"; es decir, lanzar y escribir. Valiéndose de su astucia, los jugadores tienen que conseguir el máximo de puntos asignando los dados elegidos en sus tiradas a las casillas de colores que hay en su hoja de puntuación. Para ello deberán elegir estratégicamente los dados que más puntos les otorguen.
Aquí encontramos un juego cooperativo de dos a cuatro jugadores, aunque es perfectamente jugable en solitario llevando varios personajes. La temática es atractiva, el mundo se está viniendo abajo por culpa de cuatro enfermedades contagiosos que se extienden a lo largo del planeta, nosotros como expertos debemos encontrar las cuatro curas.
Si sois conocedores de todo ese mundo muy probablemente disfrutaréis mucho más de toda la ambientación y personajes que aparecen en la cartas. Para empezar debéis tener claro que estamos ante un juego cooperativo, si lo vuestro es competir siempre podréis intentar ser quién más criaturas derrote o cualquier chorrada que queráis inventaros.
Con unas reglas muy sencillas y una duración más que ajustada, con una puesta en mesa muy visual y muy apto para introducir a nuevos jugadores a este género dentro de los juegos de mesa. aquí los jugadores se ponen en la piel de diferentes razas, cada una de ellas con sus propias habilidades, tenemos un total de trece, así que ya podéis imaginar la buena rejugabilidad.
El ganador será aquel jugador que consiga quedarse sin cartas primero, como es un juego muy rápido se juegan varias rondas y se anota en un papel las puntuaciones negativas que cada jugador hace, al final de tres rondas quien tenga menos puntos negativos será el ganador. La baraja esta formada por varias cartas numeradas del uno al cinco.
Os traemos la presentación y la valoración de este juego que nos envía atrás en el tiempo, hasta la época del antiguo Egipto. Este juego competitivo trata de descubrir qué jugador consigue la dinastía egipcia más gloriosa. Como gran faraón, debes dejar un legado, que perdure por siempre; este legado es, ni más ni menos que tu necrópolis.
Hoy os traigo la reseña este juego, originalmente de la editorial original Asmadi Games, pero editado recientemente en castellano por Tranjis Games. Es un filler abstracto de cartas en el que los jugadores se van turnando para llevar a cabo una acción con una máxima: al final de tu turno debes ser el que vaya ganado con la regla vigente.
El juego se desarrolla a lo largo de varios rondas, entre doce o quince, dependiendo de la estrategia de cada jugador. Al principio de cada ronda el jugador inicial escogerá uno de los cinco posibles personajes, haciendo su acción asignada y aprovechándose de un benefició asociado a ese personaje por haberlo elegido.
El juego consta de dos fases diferenciadas, en la primera se subastarán las cartas de propiedades, hay treinta y tienen un valor del uno al treinta, en la segunda se subastarán las cartas de cheques que tienen un valor desde cero hasta quince millones de dólares (hay dos copias de cada una y también hay treinta en total).
Se convierte en un magnifico juego para toda la familia. De pequeño recuerdos largas horas jugando con mi hermano a buscar parejas en una cuadricula de veinte por veinte, creerme que por esa epoca hubiese matado por tener este juego en mis manos, porque me lo habría pasado genial. Una de las virtudes de este juego son sus modos de juego.
Éste es un juego muy sencillo, tiene muy pocas reglas, éstas son sencillas y se explican muy rápido. Los jugadores tienen que encontrar a tiempo real, no existen turnos, lo que se conoce como "sets" que no son más que grupos de tres cartas que coinciden o difieren en todas y cada una de sus características analizadas por separado.
La explicación del juego no dura más de cinco minutos y el despliegue en la mesa es mínimo, convirtiéndolo en un excelente juego de viaje todoterreno. El objetivo principal del juego es ir coleccionando sets, y como en la mayoría de juegos de este estilo el ganador será aquel jugador que al final de la partida haya conseguido más aciertos.
Ya en su día fue merecedor de buenas palabras, muy probablemente la llegada tardía a nuestras tierras de este juego es debido a la gran cantidad de texto necesario de ser traducido y porque es un juego bastante peculiar, el que hace unos años probablemente no hubiese salido rentable ya que la afición no estaba tan extendida.
Cada jugador recibe un peón representativo, tres monedas de oro y un par de lámparas para alumbrar la oscura cueva. Uno de los jugadores tendrá que hacer de guardián de la cueva, se escudará detrás de su biombo y distribuirá los tesoros por el interior del laberinto sin que los otros jugadores lo vean.
Nuestro objetivo es hacernos con el control del Gremio Celeste, para ello deberemos comprar influencia y de esta manera alcanzar el puesto más alto. Una vez que alguien consigue los cincuenta puntos de influencia se juega una última ronda para dar oportunidad a todos los jugadores de intentar llegar a la cima del Gremio. Si esto ocurre el vencedor será el comerciante con mayor botín.
Este juego es muy familiar, las reglas son extremadamente sencillas, la explicación propiamente dicha no nos llevará más de cinco minutos. Aunque hay que tener en cuenta las múltiples variables que otorgan al juego de una rejugabilidad endiablada y que también deberemos mencionar a todos los jugadores, estas variables de las que hablo son las razas y poderes especiales.
En lugar de basarse en ir seleccionando cartas de una a una para confeccionar tu baraja, lo que haces es seleccionar únicamente dos facciones de veinte cartas cada una, donde las cartas ya están agrupadas, barajarlas y prepararte para jugar. Por tanto, es una vuelta de tuerca más al elemento deckbuilding.
Pese a su escaso contenido, que parece ser el formato que se ha instaurado en todas las expansiones de "Smash Up", la expansión es muy buena. Y lo es porque las facciones que se añaden son todas interesantes de jugar, además de combinar a la perfección ya sea entre ellas o con las del juego básico.
Un grupo de jugadores tomará el papel de policías y uno en solitario hará de Jack el destripador. Es el juego del gato y el ratón, los policías irán dando palos de ciego hasta poder estrechar el cerco sobre Jack, y éste a lo largo de la partida sentirá la presión que hacen los hombres de la ley buscando pistas y siguiéndole los pasos para poder apresarlo.
Este juego pertenece a ese grupo que tan de moda está últimamente, los juegos de mesa 2.0, los cuales incluyen alguna tecnología ajena al propio juego de mesa, como pueden ser las aplicaciones móviles. Pero este juego es algo más arcaico y su despunte tecnológico es un CD de audio, así que para poder jugarlo necesitaremos algún reproductor.