El diseño y aspecto en mesa del juego es excelente. Un mapa a todo detalle y una presencia muy por encima de la media para su coste. Es muy de agradecer la aportación del diseño gráfico al tablero. Han sabido hacer casillas hexagonales respetando la belleza del mapa y manteniendo la claridad del mismo. Los componentes son otra parte a destacar.
Vamos a pasar a ver cómo se juega. Pues, como siempre, aquí tenéis una preparación para dos jugadores; y, aunque tiene muchas cosas, es bastante fácil y sencillo de preparar: todo viene en las reglas, muy bien explicado en una sola página; y os voy a hacer un pequeño resumen. Básicamente tenemos el tablero central.
Cuando uno se dispone a dar el golpe del siglo piensa en absolutamente todas las posibilidades que pueden darse antes, durante y después del atraco. Así que tendremos que plantearnos muy bien dónde lo haremos, qué necesitaremos, cuántos iremos, qué haremos si pasa esto o pasa esto otro, qué pasará si nos detiene la policía, el FBI o la mismísima Interpol, a dónde iremos,...
Os vengo a contar de qué va este juego. En este juego, básicamente seremos un grupo de atracadores que, tras dar el golpe de nuestra vida, hemos decidido coger un avión, salir pitando y pegarnos una vida de lujazo con toda la pasta que nos hemos llevado. Pero hay un problema: el motor del avión en el que nos escapamos ha fallado.
La vida en un edificio de apartamentos puede ser a veces muy agitada. Cada residente tiene sus propias preferencias: algunos se dedican a la jardinería y nada les gustaría más que estar rodeados de flores, otros están obsesionados con los gatos y siempre se alegran de ver uno en el balcón contiguo al suyo, y otros simplemente quieren echarse una larga siesta.
Son muchas las generaciones que han ayudado a recolectar bambú, planta que ha proporcionado riqueza a nuestra familia durante siglos. El trabajo duro, la persistencia, el equilibrio y la oración han hecho de una pequeña aldea un lugar próspero, que ha crecido gracias a los cañizales. Ahora, aunque los distintos clanes conviven en armonía con la naturaleza, siempre hay algunos que buscan marcar la diferencia y destacar por encima del resto.
Es un juego competitivo de gestión de acciones y optimización de losetas. En este juego, los jugadores cultivan bambú, realizan ofrendas en los diferentes templos, reciben favores de los espíritus del bosque y utilizan los frutos de su trabajo para cuidar de su familias y mejorar su hogar con el objetivo de ser la familia más feliz.
El bambú ha sido un elemento muy importante para tu familia durante muchas generaciones. Contribuir al progreso y mejora de nuestro hogar será nuestra razón de ser y felicidad. Encontrar el equilibrio es lo que nos llevará a la paz espiritual. En este juego tenemos que encontrar el equilibrio de nuestro hogar mientras cortamos el bambú que nos representará las diversas acciones que podremos ir haciendo durante la partida.
Así se hacen los juegos de mesa. Si venís pensando que este juego va a ser un filler por tener esta cajita pequeña os estáis equivocando totalmente. Os voy a dar el por qué esto no es un filler, que esto es un señor juegazo perfectamente hecho y perfectamente terminado. Por supuesto, primero de todo presentaros este juego.
Es un juego familiar pero no está exento de darle al coco para optimizar de la mejor forma posible las acciones a realizar. Como idea general nuestro objetivo es tener la casa más confortable, equilibrada, bien alimentada y por consiguiente con más felicidad que los demás. Éste es el pequeño tablero central. Todo compacto y bien definido.
Eres un mono, un mono en el salvaje oeste. Como todos los demás monos del salón, sólo tienes un objetivo: plátanos. Pero, ¿dónde vas a conseguirlos si todos los quieren? ¿Los robarás? Sólo puede haber un vencedor en la batalla por los plátanos, ¿serás tú? La manipulación y las alianzas engañosas determinarán la lucha por los plátanos.
Os contamos cómo se juega y qué tal funciona a dos. Forma palabras lo más rápido que puedas, ¡sin tablero y sin contar puntos! Un juego ideal para jugar en familia, en pareja cuando hay poco tiempo y también para regalar en Navidad. Os vamos a enseñar el mecanismo, partidita rápida y conclusiones. Vamos a jugar la variante a dos.
Para preparar la partida cogeremos todas las cartas de objeto del juego, las barajaremos y separaremos dieciséis que pondremos debajo de la carta de modo de juego. Después, con el resto de cartas de objeto haremos ocho montones con el mismo número de cartas y las distribuiremos en montones de forma circular al alcance de todos los jugadores.
Hoy vamos a hablar de un mini jueguecito que es todo un bandido... La verdad es que nos ha sorprendido, pensábamos que era más pedorro de lo que es. Es un juego en el que un ladrón se está escapando por una red de túneles y nosotros tenemos que ir cerrándole los túneles para que no escape. Es un juego colaborativo y tenemos que , entre todos, conseguir cerrar todos los túneles por los que pueda escapar.
Deberemos intentar que un simpático bandido no consiga salir de la prisión otra vez... Estamos frente a un juego sencillísimo, que podéis jugar con los pequelúdicos y que podéis llevarlo a cualquier sitio. Para jugar tienes que barajar todas las cartas dejando en el centro de la mesa la ficha inicial de bandido. Cada jugador roba tres cartas y a empezar a jugar.
El duelo de pistoleros ha llegado a Dodge City, ciudad en el estado de Kansas donde los primeros años de su constitución, allá por el año 1872, fue considerado un lugar peligroso lleno de pistoleros, ladrones y contrabandistas. Ésta es una expansión del juego básico que añade nuevos personajes y cartas al juego básico para darle mas variabilidad y diversión.
Es un juego sencillo y dinámico que consiste en mantener duelos con el resto de los jugadores teniendo en cuenta el objetivo de cada uno. Es un juego que puede recordarnos al famoso "poli – ladrón" pero un poco más complejo ya que añade más elementos a tener en cuenta. Cada jugador tiene su propio objetivo ya que éste depende de la carta de rol que hemos elegido a suertes.
Éste es un juego para dos a cinco jugadores a partir de ocho años en el que un puñado de avestruces hacen una carrera y los jugadores tienen que lograr que lleguen en un orden concreto. Algo así como una copia de "Carrera de Tortugas" y el "Monza" pero con un par de detalles más.
La tribu Noamomi debe elegir a un nuevo hechicero, para ello tienen una tradición milenaria: ¡una carrera de avestruces! Los aspirantes a brujos deberán demostrar sus poderes adivinando cuáles de estas imprevisibles aves llegarán a meta y en qué orden lo harán. El objetivo del juego es intentar que las avestruces crucen la meta en el orden que aparece en tu ficha de predicción.
En primer lugar, tenemos que montar lo que es la carrera. Para ello, tendremos que coger la zona de inicio, con los cinco nidos, y la zona de meta; y entre ellas colocar cuatro losetas de terreno (yo sólo voy a colocar tres para que me quepa mejor en el plano). También podremos hacer partidas más largas o más cortas variando la cantidad de terrenos.
Hoy vamos a ver de qué va este juego. Obviamente, como podéis comprobar por la caja, va a ser un juego de carreras de avestruces, pero con un poco de faroleo, con predicciones... y metiéndonos los unos con los otros, que es lo que mola de este tipo de juego: siempre picándonos a ver quién gana y a ver quién va retrasando a otros jugadores.
Un juego sobre todo pensado para los niños, es un juego muy sencillo. Lo abrimos y vemos cómo se juega. Vamos a abrir la lata y a sacar todas estas cartas. Ésta es una base que es de cartón para poner ahí encima las cartas. Tenemos las instrucciones, en español, que son muy cortas. Es verdad que son largas, pero son muy cortas: como son letras muy grandes...
El objetivo de este juego es lograr introducir el mayor número de cartas de tu color en el local. Al final de la partida se hará recuento y cada animal puntuará lo que indica su carta (el número de dentro del vaso de consumición). Ojo porque no todos los animales puntuarán lo mismo. Lo primero que haremos será colocar en el centro de la mesa las cartas "Puerta del cielo" y "Patada".
¡Vaya fiesta hay montada! No querremos ser los únicos que se la pierdan, ¿verdad? Todos los animales de la selva se arreglan para acudir al mítico bar bestial, en el que la diversión está más que asegurada. Sin embargo, hay un aforo a respetar por lo que los fornidos gorilas guardaespaldas tendrán que detener el acceso e ir dejando entrar de forma progresiva a esta farra.