Hoy os presentamos el tutorial para conocer y aprender a jugar a un pequeño juego de mesa de cartas para dos jugadores en el que dos luchadores de kung fu combaten por el título de Kung Fu Master. Además, pronto publicaremos el unboxing junto a la traducción de las reglas que estamos acabando.
Un juego para tres a cinco jugadores, los cuales se pondrán en la piel de cultistas que luchan entre sus sectas para ser ellos los que dominen la ciudad de Kingsport gracias a la ayuda de los dioses primigenios. A lo largo de la partida los jugadores deberán expandirse por la ciudad para aumentar su dominio en ella, pero un pequeño grupo de investigadores se encargará de intentar impedirles sus planes.
Por fin, y después de algún tiempo trabajándolo, os puedo traer este pequeño/gran tutorial de este juego. Como os comentaba el juego no es excesivamente complicado, es más... yo diría que es fácil. Las reglas son bastante intuitivas y fáciles de recordar. Solo tiene el problema de que si no has jugado antes a juegos de este estilo...
Cada turno comienza con los jugadores tirando sus dados, que presentan diferentes símbolos que se corresponden con las posibles acciones del juego: obtener nuevas losetas de planeta o tecnología, colonizar esos planetas, desarrollar las tecnologías, producir mercancías en nuestros planetas y, por último, vender dichas mercancías para obtener dinero y/o puntos de victoria.
Estrenamos nuestra sección de videoutoriales con un juego de mesa de cartas transparentes con las que crear patrones antes que nuestros rivales.
Cada jugador es un mago que participa en el famosísimo torneo de las estaciones donde cada mago hace sus mejores trucos para conseguir el mayor número de puntos de victoria. Los componentes, en su gran mayoría son para mí una maravilla. Los dados nos proporcionarán fichas de energía, poder de invocación, cristales, cartas y la posibilidad de cristalizar.
Los componentes son muy buenos, tanto el tablero principal como los tableros pequeños; y las fichas son de un cartón excelente; las cartas son resistentes (aunque yo siempre enfundo); y los diseños e ilustraciones tanto de las cartas como de los tableros son muy vistosos y de calidad. El reglamento es la quintaesencia de los reglamentos, viene en dos partes.
Representamos a un par de mercaderes que compiten vendiendo productos por ser el Mercader personal del Maharajá. Los jugadores tendrán que conseguir e intercambiar productos en el mercado (las cinco cartas en el centro de la mesa), para luego venderlos a cambio de rupias (fichas circulares con valores numéricos) y bonificaciones según la cantidad del mismo producto vendida.
Aquí llega el tutorial de este viejo conocido del mundo de los juegos de mesa y del que dudo que mucha gente se pueda llegar a perder en sus reglas. Pero es lo que tiene traeros un nuevo juego de mesa al canal... que ya sea fácil o difícil os intento poner un tutorial.
Cada jugador parte con un mazo predefinido de cartas de una determinada facción o raza fantástica (Imperiales, Sylvanos,...), con cartas y características propias, y las fichas y las criaturas del juego están clasificadas en tres niveles: básicas, mejoradas o legendarias. En su turno el jugador dispone de dos acciones con las que colocar fichas sobre el tablero o jugar cartas de su mano.
Si por algo destaca este juego por encima de otros juegos actuales es por el uso de una aplicación móvil. Exacto, para jugar a un juego de mesa necesitaremos descargarnos a nuestro dispositivo una aplicación sin la cuál seria realmente engorroso jugar, pues la posibilidad de hacerlo existe y viene perfectamente bien explicada en el manual.
El juego es un abstracto como un castillo de grande. No obstante, es de esos juegos al que (en mi opinión, claro está) han tenido todo el arte del mundo escogiéndole un tema, ya que genera buen cachondeo, o al menos eso ha pasado en las partidas que le he jugado. En resumen, me parece una buena adquisición. Triunfará sí o sí cuando se juegue con un público joven.
Tomaremos las riendas de una civilización, llevándola desde la edad antigua hasta la edad moderna, cuidando todos los aspectos más importantes: economía, infraestructura, investigación, poder militar, corrupción e incluso la felicidad de nuestros ciudadanos. Colonizaremos nuevos lugares, contaremos con la ayuda de líderes de todas las épocas y construiremos poderosas maravillas para proclamarnos como la civilización mas gloriosa de la historia.
Muy buena calidad la verdad. El juego viene en una caja cuadrada. Y sí, con bastante aire. En cuanto a los componentes, son un tablero cuadrangular bien grandote, cubitos de madera en cinco colores (y no los habituales), tokens de cartón de diferentes formas y colores, y cartas de dos tipos. Es un juego de mayorías y control de áreas.
La isla Prohibida es el antiguo refugio del desaparecido imperio de los Arcanos, que tenían el poder de controlar los cuatro elementos mediante cuatro tesoros sagrados, ocultos en la isla, que se hundirá si alguien intenta hacerse con ellos. Los jugadores seremos intrépidos aventureros que pretenden conseguir los tesoros y salir con vida.
Podríamos decir que éste es un juego de colección de sets. Siempre se jugarán tres rondas y se repartirá una cierta cantidad de cartas según el número de jugadores, con una mecánica de draft, esto quiere decir que en nuestro turno elegimos una carta de nuestra mano y el resto de estas se las entregamos al jugador de nuestro lado.
Supervivencia de las tribus que poblaban Groenlandia durante los siglos XI-XV d. C. Buena ambientación pese al arte sui generis y se crean ciertos hilos narrativos a gran escala pero no es una cosa totalmente inmersiva ni ningún paseo narrativo. Más táctico que estratégico pero sin duda hay elementos que pueden y deben planearse desde el principio.
En este juego somos... jugadores que pelean por las bazas que hay en el centro de la mesa. Vamos, un juego de cartas de ganar bazas para dos jugadores. Que sí, que las ilustraciones son escoceses que luchan por la frontera de su pueblo pero como si son ingleses y españoles peleando por la frontera de Gibraltar... (¡Ideaca! Ahí lo dejo).
Es un bonito juego donde los jugadores se pondrán en la piel de aventureros en busca de tesoros, los cuales podrán encontrar gracias a los mapas que cada uno de ellos dispone y que les aportarán las pistas necesarias para conocer la ubicación exacta donde el cofre está enterrado. Para empezar la partida necesitamos montar la isla, con sus casetas de nativos, sus preciosas palmeras e incluso enormes estatuas de Moais.
Estamos ante un juego de pocos, muy pocos componentes. Éstos son: una baraja de sesenta cartas, dividida en cuatro palos (diamantes, corazones, tréboles y picas), ciento diez diamantes blancos, veinticinco diamantes rojos, seis pantallas (una para cada jugador), seis cartas de ayuda (una para cada jugador) y el manual de reglas.
Si sois conocedores de todo ese mundo muy probablemente disfrutaréis mucho más de toda la ambientación y personajes que aparecen en la cartas. Para empezar debéis tener claro que estamos ante un juego cooperativo, si lo vuestro es competir siempre podréis intentar ser quién más criaturas derrote o cualquier chorrada que queráis inventaros.
Somos expertos montañistas compitiendo por llegar a lo más alto (y sobrevivir) del K2, el segundo pico más alto del mundo (tras el Everest) con ocho mil seiscientos once metros de altura, superando la falta de oxígeno y las condiciones climáticas adversas. En cada ronda los jugadores seleccionarán las cartas que jugarán y que permitirán a sus dos montañistas ascender, descender, colocar una tienda de campaña o ganar oxígeno para aclimatarse.
De nuevo os traigo un juego de grandes superficies. Curiosamente me he encontrado con muchísima gente que sólo lo conoce de oídas. ¿Por qué? Supongo que precisamente al ser de grandes superficies la mayoría piensa de forma automática que son juegos de críos. Vale que no es mega-difícil, pero... ¿Acaso un Carcassonne lo es?
Es un juego de creación de mazo de cartas y gestión de la mano. Partiendo de un mazo básico de cartas igual para todos, los jugadores irán comprando nuevas cartas para adaptar su mazo a sus intereses. Las cartas son el motor y la esencia del juego: por un lado indican las acciones que podemos realizar durante el juego y por otro lado determinan la puntuación de cada jugador al final de la partida.